martes, 3 de junio de 2014

El comienzo

Hace justo un mes, veintitrés días y doce horas más o menos, empezó todo.
Cari, ¿sabes? te voy a contar todo, desde aquí desde un blog que he creado para tí, este blog que he creado para nuestro segundo mes.

Aún recuerdo ese día caluroso de abril como si fuera ayer, eran las diez de la mañana y seguía tumbado en la cama, estaba ya para despertarme, aunque no era algo muy común despertarse tan pronto para alguien tan perezoso como yo. Los minutos pasaban y seguía con los ojos cerrados hasta que llegó una llamada, una llamada tuya, una llamada que me arrebató el sueño de golpe y me trajo inquietud, duda, inseguridad. Te cogí y me preguntaste que donde vivía, que ibas a venir a verme y en lo único que podía pensar en aquel momento era: "Dios mío, ¿Qué hago?" aunque aún así acabe dandote mí dirección, algo de lo que nunca me arrepentiré, y desgraciadamente, después de tu llamada me quede dormido de nuevo.

Una hora más tarde me dijiste que estabas llegando y me prepare, me orginizé todo lo que pude solamente para poder verte, quería estar lo mejor posible para cuando fuera a abrirte la puerta, o al menos es lo que pensaba que harías, pero al final, con tu mala orientación ;) te perdiste y tuve que ir a buscarte. Justo al verte, me acuerdo que empezamos a hablar, me diste un abrazo y nos sentamos al lado de un mini camino de piedras al que daba una sobra de árbol, comenzamos a hablar y a hablar, nos contamos que es lo que hicimos últimamente, y algunas cosas más sin mucha importancia hasta que me preguntaste si aún me seguías gustando, a la cual la respuesta que estaba en mi mente era " te quise, te quiero y me va a costar mucho poder olvidarte porque no quiero pero creo que es lo que debo" pero no podía decirtelo, mi voz se apagaba y no me dejaba pronunciar las palabras hasta que porfin te conteste, y te dije: "te diría que si pero mi orgullo me lo impide" una frase que siempre se me quedará grabada, una frase de la que me arrepentía en el mismo segundo en el que finalizaba.

Pero, lo que me dijste después, que entonces dejara mi orgullo de lado, me hizo pensar, pensar en que tu también habías hecho eso para llegar a mi casa, habías hecho eso al hacerme esa pregunta por lo que, decidí intentarlo, y empezamos a salir, ese mismo día, el 11 de abril de 2014 cerca de las doce de la tarde.

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